Escribo con nocturnidad y alevosía. Con tranquilidad y mente fría. Cogiendo un cuadro ya pintado y garabateando encima, esquemas y flechas que se cruzan y se lian. Inentendible arte para quien no sabe leer entre líneas, para el interesado y cauto, el pan de cada día. No hay amor sin mentira, ni muerte sin rutina. Escribo mi vida, sangre como tinta de papel suicida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario