Filosofía, política, literatura.

miércoles, 6 de junio de 2012

Las cosas a medias


 Un día fui a decirte mi nombre y no pasé del hola. Al siguiente fui a cruzar tu sonrisa, y me quedé a un centímetro de tus labios. Quería ahogarme en tu lago y me quedé dibujando círculos en tu ombligo. Pretendía dar la vuelta al mundo y solo me asomé por la ventana. Intenté cantarte una canción, y ni siquiera había compuesto la letra. Después fui a escribirlo todo en un libro y lo guardé en un cajón con solo dos páginas.
Pasado un tiempo, pensé en dormir toda la noche, y acabé volviendo por la mañana de la mano del sol, pero en este mundo no todo gira alrededor de él.

No terminar nunca lo que empiezo, es lo que más odio de mi mismo y, ahora solo se que haga lo que haga, probablemente me quede a mitad de camino.

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