Filosofía, política, literatura.
miércoles, 25 de julio de 2012
Cigarrito
Llevaba dos horas con sus problemas entre los labios y un mechero en la mano; malgastando la chispa, esperando a que se inflamase el aire. Saboreando pesares sin filtro, viendo diapositivas de errores y putadas.
Tumbado, con los pantalones desabrochados. Sin olor a sexo. Sin olor a fracaso. Pérfido aroma a resignación.
Con más grados que de costumbre en su clima subyacente. Sudor medido en constancia.
El horizonte a muchos kilómetros, donde el vicio sale, donde el mártir se pone.
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