Filosofía, política, literatura.

martes, 14 de febrero de 2012

¿San qué?


Qué creías, ¿que iba a escribir alguna pastelada porque en el Corte Inglés se están forrando gracias a los sentimientos de la gente? ¡Ja!
Para mi ha sido un día más, uno como otro cualquiera, frío al igual que su predecesor. Sigo con esta tos crónica, esta mueca de desconcierto, inactividad constante, y ojeras intermitentes.
Llámame egoísta, pero no pretendas que me enfrente yo solo a todo este ejército. Da gracias que respiro a duras penas.
No apago la luz por miedo a quedarme dormido, subo el volumen hasta que me duelan los oídos. Me mantiene en vilo. Alerta. Con las cosas claras.

Por mucho que intente convencerme de ello, los pulpos no saben bailar flamenco. No soy capaz de enseñarles; ya aprenderán ellos con el correr de las horas.
Nosotros nacemos aprendidos: sabemos amar de manera innata. Es la base de nuestro ser, aunque el tiempo y las circunstancias hagan que desaparezca poco a poco; de unos más que de otros.

Por eso me la suda el calendario. Deberían llamarlo día de las parejas; enamorados estamos todos, todos lo días del año. Sea de una persona, de una sonrisa, de una canción, de una droga, o de estas mismas líneas.

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